Tuesday, May 22, 2012

Hola: Mientras Ciego de Ávila e Industriales discuten el título de la LI Serie Nacional de Béisbol, en casi todas las provincias ya desarrollan los torneos territoriales con miras a la próxima campaña  cubana. Holguín tuvo un modesto desempeño en el Campeonato Nacinal que fenece. Para unos la actuación de los holguineros estuvo acorde a su potencial, por el contrario otros opinan que pudo hacer más. Veamos un análisis al respecto:


HOLGUÍN EN LA LI SERIE NACIONAL DE BÉISBOL 
LADRIDOS  AÚN LEJANOS
Calixto González Betancourt 
“Sin anuncio previo, una  jauría fiera de sabuesos, luego de sufrir unos tablazos iniciales, que los enfureció, azotó  los campos beisboleros durante noviembre y diciembre últimos,  y mordió a diestra y siniestra a tigres, elefantes, gallos, leones, indios y rompió tinajones, entre otras víctimas. Parecían indetenibles y hubo bombillos rojos de alarma, ante el ímpetu de unos canes que trataban de apoderarse del bosque, sin embargo, no se sabe que comieron en las fiestas de fin de año, que los apaciguó a tal medida, que sus ladridos y mordidas se fueron apagando; los gruñidos y dentadas sólo ocurrían a veces. La jauría se alejó dejando  algunos perros de  reconocimiento  para observar a los vengativos y endemoniados enemigos,  pensando en futuras batallas; como diciendo: esto todavía no es conmigo, pero volveremos…”
Valga el símil y la broma  para ilustrar  cómo inició  el equipo de Holguín la LI Serie Nacional de Béisbol y lo que sucedió después. “La nómina más modesta de todos los concursantes en la  zona oriental…” escribimos en un comentario del 26  de noviembre pasado,  cuando nos referimos al plantel de casa. Resultaban obvias las limitaciones  y  carencias, particularmente en el bateo.
En aquellos  momentos  precompetencia creímos  que le sería  muy difícil a ese conjunto llegar a 40 triunfos,  más llegó a  44, no quedó en “la cola” (duodécimo),  luchó en la mayoría de los partidos, tuvo  una etapa resplandeciente, que hizo soñar a muchos, mostró combatividad y disciplina y rayos de futuro, por tanto  podemos considerar decoroso su desempeño, lo cual no significa obviar lunares  y deficiencias, pues  la vida, en  este caso lo que  sucede en el terreno, es siempre más rica que cualquier vaticinio o  planteamiento  previo, y lo que vimos reveló que  aún pudieron ganarse varios partidos más. 
Sorprendió  gratamente el  paso triunfador de Holguín en sus  primeros 24 desafíos (primer cuarto del calendario), los que llevó a ganar  16 en ese tramo, para terminar el 2011 como el equipo más ganador, al imponerse en siete subseries consecutivamente, incluyendo triunfos frente a planteles favoritos, que luego llegarían a los play offs y ante  lanzadores estelares, con un juego muy cohesionado y rendimientos favorables de varios jugadores en la ofensiva,  remarcados con tácticas acertadas para producir carreras,  y la contribución relevante de la defensa y el pitcheo. Así ese seleccionado despidió al anterior año con un bateo de  304 (cuarto/quinto), más hits conectados, 245 (compartido con Industriales) y varios índices más entre los ocho primeros y noveno en carreras impulsadas con 107. El pitcheo entre los ocho mejores (4,28), el que estaba por debajo de las tres carreras permitidas, pero se afectó en el último encuentro de diciembre al recibir nocao; y  cuarto en  defensa (979).
Estaban ganando los holguineros dos de cada tres partidos, rendimiento que no es sostenible ni por los equipos de mayor potencia (ninguno no logró en la 51 Serie), sin embargo,   luego de esa demostración y sin  esperar que se mantuviera esa  marcha tan alta,  muchos creyeron posible una actuación superior a la pronosticada ante de iniciarse el Campeonato. Pero  el 2012  lo inició la selección nororiental soportando la primera barrida (versus Pinar del Río) y desde entonces sus comportamientos ofensivos y de pitcheo comenzaron a decrecer notablemente,  lo que conllevó  a  que perdiera  mucho más encuentros  de los que ganaba:  9-15, 10-14  y 9-15 en los  tres cuartos siguientes.
El bateo por  juego  disminuyó  drásticamente,  y aunque  el average colectivo final, 273,  no fue  sumamente pequeño, terminó  duodécimo. Pero  mayor resultó  el descenso en  la producción de carreras, lo que se convirtió en el mayor lunar de los holguineros, a tal punto  que finalmente sólo sumaron 361 anotadas, para quedar  penúltimo  en ese apartado, lo cual  se explica en primer término por la aguda ineficacia de los impulsadores (del cuarto al sexto en la alineación, fundamentalmente) con hombres en posición  anotadora (339 carreras remolcadas en el torneo, decimoquinto) y la reducida cantidad de hit por encuentro (total 862; duodécimo).
 Aunque fue el elenco de más toque de sacrificio (78), lo que al principio le resultó mayormente favorable para conseguir carreras, luego  esa acción  no estuvo acompañada de otros  ingredientes para  lograr lo buscado: ausencia del batazo  necesario;  último en boletos recibidos (169), penúltimo en fly de sacrificios (sólo 16), sólo 27 bases robadas (lugares 13-14); 411 ponches recibidos (onceno); únicamente 112  dobles (décimosexto) y 57 jonrones (puestos 13-14), entre  otros índices  limitados. A lo que unió un banco (reserva) muy restringido y a veces omisión de jugadas requeridas o  tácticas no adecuadas,  como sucedió, por ejemplos, en  momentos  precisos en los dos partidos iniciales contra Matanzas.
Máikel  Cáceres además de  sus  habilidades para defender varias posiciones,  lo hizo  otra vez bien como primero en la alineación (58 anotadas, 103 hits y 307 de average, además 20 traídas para home), segundo en toques de sacrificio (18) en la Serie,  aunque pienso que  tiene aún  más  potenciales para embasarse, adelantar bases y anotar; puede perfeccionar algunas de sus acciones  ofensivas como  seleccionar mejor  los lanzamientos y la técnica para robar (cuatro estafadas y ocho veces cogido robando).
Los segundos en la tanda  utilizados no resolvieron su rol. El que más  aportó en esa función fue el experimentado Oscar del Rosario ( average  233 y 26 impulsadas), pero hubo un tercer bate de lujo, Yordan Manduley, que participó en los 96 juegos, en su gran temporada  defensiva ( siete errores, 985) y ofensiva: 130 hits (segundo en la Serie) en 370 veces al bate (sexto)  para 351 de average (quinto), segundo en el campeonato en más veces impulsar el empate y la ventaja (25) e  impulsó 58  carreras (primero de su equipo), además 14 dobles, un triple y seis jonrones…
 No fueron suficientemente productivos los que ocuparon mayormente  los puestos de responsabilidad para impulsar carreras. El cuarto bate natural  Leris Aguilera (260  de average, 12 jonrones y 52 impulsadas, como inicialista sólo tres marfiladas) comenzó modestamente, luego incrementó su aporte y llegó a estar entre los tres primeros en traer para home más veces el empate y la ventaja, pero  luego decayó . Yéison Pacheco (285, 8 y 33), que estuvo bateando largo sobre 300,  descendió  notablemente con el avance del torneo y algunos momentos aciagos como intermedista (10 errores) Geidys  Soler (275, 7 y  26, diez  pifias en los jardines) “arrancó”  mostrando  poder y en pocos  días sumó cinco jonrones, también  después  declinó, aunque dio algunos batazos oportunos y estuvo limitado por una preocupante lesión.
El veterano Yoannis Quintana (248, 11 y 40 ) hizo su contribución ¡qué  más pedirle!, mientras el joven José A. Castañeda (como antesalista fue mejorando; 13 errores) se empinó bateando al final (311, 1 y 22) y terminó lesionado. Ángel M. Tamayo  evidenció condiciones de bateador (303,  0 y 18),  por debajo Franklín Aballe (244, 1 y 13), ambos muy meritorios desmpeños como receptores,  y el novato  Manolki  Aguiar (229,  0 y 6) entre los que más jugaron. Raudelín  Legrá (276, 2 y 4 ) en las postrimerías tuvo oportunidades para mostrar cualidades ofensivas ¿pudo  aprovecharse ante?
A ese panorama  ofensivo, se unió un pitcheo que desde enero se caracterizó por su inestabilidad, para comportarse por debajo de las expectativas: decimotercero en promedios de carreras limpias (4,77), onceno los abridores (4,39) y decimoquinto los relevistas (5.31), la más aguda laguna. Fueron cada vez menos controlados (391 boletos cedidos, decimosexto); les  batearon  aceptablemente para 279 y poncharon en 425  ocasiones (onceno).
Holguín contó con dos de los mejores lanzadores de la Serie: El relevista Pablo Millán Fernández (7-4), líder en pcl (1,52), tercero en salvados (18), 70 ponches y sólo 23 boletos concedidos, y el  abridor Raimar Navarro (11-9) y 3,26: debe  mejorar su control (86 bases por bolas). Dos monticulistas muy jóvenes y de muchas facultades.
La  planificación del colectivo técnico de que  Juan Alberto Cruz (4,9;  7,36) encabezara el cuerpo de abridores no resultó, tampoco resolvió luego como sustituto. Nadie niega las condiciones de este derecho para imponerse en el box, entonces ¿qué le sucede? El y sus preparadores tienen que resolver el entuerto. Lo cierto es que   mostró efectividad en cuatro de sus seis primeras  presentaciones, pero después…
Con altibajos los jovencitos Carlos González (7-11 y 5,53) y Yusmel Aguilar (7-12 y 4,61), pero con avances en su erceray segunda incursiones, respectivamente, y evidencias de sus capacidades. Carlos A. Santiesteban (4-4 y 3,96) no le iba, bien como relevista, hasta que  lo descubren (¿?) como seguro abridor ( bien en siete de nueve oportunidades en ese rol).
Aunque comenzaron con aciertos, no pudieron todavía resolver las tareas de  relevos Jorge  Luis Bravo (0-2 y 9,42) ni el novato  Yaisel Sierra  (1-1 y 5,33). 
La  defensa (87 errores, 977 average, cuarto-quinto) fue el único sector que  se mantuvo bien en todo el calendario en el seleccionado holguinero, a pesar de las claras deficiencias en los jardines, especialmente en las esquinas (derecho  e  izquierdo) en el fildeo, corte de batazos;   puntería  y potencia  de los tiros al home  e infield. Hubo algunas  pifias costosas en los bosques y cuadro, que costaron  juegos, como en dos de los tres primeros encuentros ante Granma. Muy bien  los receptores: nueve errores, 62  cogidos y 63 les robaron bases.
Puede  calificarse de meritorio el desempeño del debutante mentor Felicio García y su colectivo de dirección y técnico. Si  hiciéramos un análisis  juego por juego veríamos que fueron más los aciertos que los desaciertos, independientemente de los resultados de cada tarea y, por su puesto, hubo  a veces tácticas inadecuadas y jugadas omitidas. Falló  la previsión en ciertos casos ya  analizados, pero  considero  que lo  más importante es que  den la respuesta adecuada a la interrogante: ¿Por qué  tanto desbalance  en el rendimiento de los bateadores y lanzadores entre el primer cuarto y los restantes?  ¿Se cansaron rápidos?
“Habrá que revisar los planes de entrenamientos”,  respondió  Francisco Rodríguez, jefe  de la comisión técnica del béisbol en la provincia, cuando le hicimos esas preguntas. La preparación para la  52  Serie ya  comenzó con encomiendas individuales  para varios  jugadores, que deben cumplir los manageres en el Torneo Provincial. Ejemplo: Urge fortalecimiento  es los  jardines, por las debilidades en la defensa y el bateo que mostró  esa  área,  por tanto  peloteros  como Castañeda, Legrá  y Aguiar, con posibilidades  ofensivas y brazos con potencia  deben  jugaren los jardines, por menos  en aceptable número de partidos.
La  jauría  aún se escucha lejana, pero con trabajo y estrategías adecuadas podemos acercarla, para que los Sabuesos  muerdan más, no sólo al principio del Campeonato. Eso es posible.





Friday, May 11, 2012

Monday, April 23, 2012




Hola: Es imposible contar la historia de la pelota holguinera en series  nacionales eludiendo el itinerario de muchos años por el box del persistente pitcher zurdo Oscar Luis Gil Rey. Recientemente recibió la despida oficial como deportista activo, aunque hacía ya algún tiempo que estaba  alejado del juego y dedicado a enriquecer su expediente como buen entrenador, igual que lo hizo desde el montículo. Veamos:

    
 EL ZURDO DE ORO DEL       
BÉISBOL  HOLGUINERO                      
                              
Instante grandioso: Medianoche del viernes 28 de junio de 2002: Ocar Gil y el receptor Ernesto Martínez: y el receptor Ernesto Martínez: _Abrazo de Júbilo por la gran victoria




Calixto González Betancourt                    
calixtogb@gmail.com
Afable como es costumbre en él, Oscar nos recibe en su casa (245 B) en la Avenida de Los Libertadores, en la ciudad de Holguín, donde reside junto a su esposa Esther Hernández y sus hijos Lisandra y Andrés Oscar. La  joven de 20 años se gradúa de Profesora de Educación Física en este mes de abril, y el niño de 11 años estudia en el seminternado Dalquis Sánchez y aspira a ser un destacado pelotero; está en el área de béisbol desde los 6 años de edad, se desempeña como antesalista.
Su esposa, profesora  de Historia, funge desde hace muchos años como especialista en el Museo  de Historia del Deporte de la provincia de Holguín.
Gil, a  quien califican como  buen padre de familia, nació en Maisí (24 de mayo de 1964) y a los nueve años se trasladó con su familia para Baracoa. Creció en un hogar donde gustaba mucho el béisbol y desde muy pequeño  le interesó ese deporte: “Soñaba con ser pelotero”, dice.
Cuando cursaba la primaria, además de jugar  pelota, también practicaba voleibol,  hasta que fue captado por el entrenador  Salvador Pascual para el área de béisbol, donde tuvo como primer preparador a Edel González, y se desempeñaba en primera base y los jardines, con meritorio desempeño en esas posiciones y bateador de líneas cortas, pero  le atraía más el montículo.
Recuerda su debut como pítcher: “Fue una tarde de 1980, en el Campeonato Provincial Juvenil.  Jugaba mi equipo Baracoa contra Guantánamo en ese pueblo;  habían explotado varios lanzadores y el manager me envío al box como relevista; lo hice bien…”
Continúa remontándose en el tiempo: “Desde  esa vez  empecé a prepararme como pitcher y entré en la rotación; tiraba duro y algunas curvas. Participé en tres series provinciales juveniles, la  última en 1982, cuando integré la selección de Guantánamo a la lid nacional de esa categoría, celebrada en Puerto Padre, allí gané un juego y perdí dos. Ese año fue a mi primer Provincial de mayores; concluí con 5-0 y recibí la distinción de  Mejor Novato, entonces me gané un puesto en la Preselección Provincial para la Serie Nacional, pero mis padres me convencieron de que era mejor terminar mi estudios de técnico medio en Economía…”
Luego en su segundo  “Provincial” tuvo balance de 11-0 e hizo el equipo Guantánamo a la Serie Nacional (1984-85)… Comentó que tuvo poca labor con ese seleccionado; frunce el  ceño y rememora: “En dos campeonatos nacionales con Guantánamo únicamente trabajé en 33 y dos tercios de entradas y sólo abrí un partido ( ninguna victoria y una derrota), quizás falta  de confianza en el novato, además en el conjunto  había varios tiradores de calidad y experiencia: Ilivanes, Jorge Matos, Montoya, Machirán…”
Sonrie como quien rememora  un hecho muy grato y me espeta: ¡ “Si supieras como debuté en Series  Nacionales! En el Latinoamericano, Industriales les llenó las base a Guantánamo, fui a pagar el fuego y me encaramé en la lomita muy tenso y nervioso. En turno para batear nada menos que Agustín Marquetti; lo ponché y luego Vargas conectó para doble play…
“A  pesar de ese buen debut, me utilizaban muy poco, me sentí relegado, mal, por ese motivo acepté, sin pensarlo mucho,, cuando  Juan Chinea, un guantanamero que trabajaba en Moa, me propuso  ir a ese pueblo a  laborar  e integrar el equipo UNECON,  que intervendría en la Serie Provincial de Holguín. Otros guantanameros también se enrolaron en ese plantel…”
 Su carrera beisbolera ( 20 series nacionales, varias selectivas) fue prácticamente con el equipo de Holguín, el que integró por primera vez en la temporada 1986-87.  Fue un de los baluarte del pitcheo holguinero por muchas temporadas. Una gran parte de sus 147 éxitos (149 derrotas) en campañas nacionales se las aportó a ese seleccionado (también con éxitos en selectivas y Copas Revolución).
Oscar Gil se caracterizó como pitcher por su control y efectivas curvas, usaba además otros lanzamientos y los cambios de velocidad. De carácter  impulsivo, a veces  se desconcentraba, cuando ocurría algún percance que le disgustaba en el  partido que estaba lanzando con dominio, lo cual le costó más  de una vez  explotar y perder.
Mencionó a Rafael Castillo, Abesada y Cruzata como los entrenadores  que más lo ayudaron. Nunca lo expulsaron de un  juego ni lo sancionaron. Al respecto su esposa Esther confesó: “Fue siempre un pelotero de vergüenza que valoraba justamente su rol. Cuando explotaba se deprimía; cuando las cosas no le hacía bien no quería  hablar ni comer”.
“Explotar era lo peor que podía sucederme”, confirmó Oscar, a quien varias dolencias le afectaron, como calcificación en las rodillas y tendinitis,  después de varios años como monticulista, pero, junto a tratamientos médicos, prosiguió, así llegó y sobrepasó las 100 victorias y los mil ponches ( en total mil 516 ). Propinó 19 lechadas y participó en otras ocho, terminó con 4,20 promedio de carreras limpias permitidas.
En la XXXIV Serie Nacional fue el pitcher de mejor labor integral en el torneo y disputó un puesto en el Todos Estrellas, y en la XXXV Serie no sólo fue el lanzador más ganador de Holguín, sino también de todo el campeonato (11-3), para ser el primer monticulista de aquí  con un liderazgo importante en esas lides.
 En 1996 se graduó de Licenciado en Cultura Física. Si no tuvo suerte con Guantánamo, mucho menos para hacer un equipo Cuba a un gran evento oficial, no obstante merecerlo en varias oportunidades, aunque pudo asistir a varias justas internacionales, en las que nunca perdió.: Con Orientales concurrió al Festival Olímpico (1993) en México, donde ganó tres juegos; anteriormente (1992  Y 1995) hizo la nómina  para dos planteles Cuba C, pero no llegaron a salir. Luego  integró selecciones cubanas a un Torneo Cuadrangular en Panamá (1999 )  y a Rótterdam (2003).
Las dolencias físicas y otras insatisfacciones determinaron  que se  le alejara del montículo oficial al terminar la XL Serie Nacional, y se  estrenó como  técnico, aunque no dejó de tirar pelotas, no se imaginaba que su más inolvidable momento como lanzador  aún no se había escrito.
 Su equipo Holguín en la XLI Serie llevaba un paso victorioso, cuando tuvo que prescindir transitoriamente de su mejor lanzador en esos momentos, Juan Enrique Pérez, quien fue operado  por una pendicitis, entonces  Oscar fue llamado a regresar y lo hizo victoriosamente; siete éxitos aportó en aquella grandiosa campaña para los nororientales.
Llega el juego decisivo por el Campeonato entre Holguín y Sancti Spíritus, es noche de viernes, 28 de junio de 2002.  Gil se había lesionado en jornada  anterior de esa postemporada y no debía jugar por prescripción facultativa, pero ese día por la mañana  mostró su disposición de relevar.
 El partido llega al noveno inning, dos outs, bases limpias, con ventaja de 2-0  para los holguineros y gran pitcheo de Orelvis Ávila, quien en esa situación se complica y permite  la  primera carrera a Sancti Spíritus, que amenaza con empatar y tomar la delantera, entonces es reclamado Gil, con urgencia, para  que venga al montículo, con corredores en segunda y tercera. Concede boleto a Villaspandio y las bases se llenan; en turno  Frederich Cepeda, el mejor bateador del Play Off; lo situó en conteo de 2-2, una curva más: ¡strikeeee! ¡Holguín, Campeón!
Resultó el ponche, el out y el momento más colosal de su vida como pelotero. Seguro que se eriza cada vez que recuerda ese extraordinario instante…
Luego lanzó en dos series nacionales más y en lo adelante se consagró a formar nuevos lanzadores. Entre 2005 y 2006 brindó colaboración técnica en México y también lanzó en La Liga  Instruccional  del Norte  de Coahuila en dos temporadas con 10 éxitos sin reveses.
Fue entrenador de pitcheo del equipo Cuba que lidió en los II  Juegos del Alba en el 2007 y entrenador de Holguín en la XLVII Serie. Seguidamente brindó ayuda técnica  (2009-2001)en el estado de Mérida, Venezuela. En la primera temporada, como preparador de lanzadores, logró el cuarto lugar con el equipo juvenil de ese estado venezolano y en el segundo año lo dejó clasificado para la fase final,  antes de regresar a Cuba.
Oscar, el zurdo de oro del béisbol holguinero y el  pitcher más ganador en campañas del país de esta provincia, sigue como formador de los futuras estrellas del montículo  en esta región de Cuba, ahora como técnico en la EIDE Pedro Díaz Coello.        




























Tuesday, April 10, 2012



Hola: La judoca holguinera Yalennis Castillo, Subcampeona en Beijing-2008 en los 78 kilogramos, no cede en su propósito de lograr su segunda medalla olímpica, a pesar de las lesiones que afectan su accionar sobre el tatami. Veamos la siguiente entrevista.

OBSESIÓN Y GRANDEZA

DE YALENNIS

Calixto González Betancourt

calixtogb@gmail.com

Una batalla más sobre el tatami y otra victoria, para confirmar su corona cubana de los 78 kilogramos: La moense Yalennis Castillo Ramírez se impone no sólo a sus rivales, sino también a dolencias en la rodilla y hombro derechos, pues no podía dejar de competir ante su público holguinero, que le reconoció, con ovación y aplausos, su esfuerzo y combatividad durante el reciente Campeonato Nacional Judo en el Ateneo Fernando de Dios.

El agotamiento y los dolores no esconden su casi permanente sonrisa, ni tampoco niegan su cordialidad y disposición para conversar: “ Kaliema Antomachín-su oponente en el combate final - se ha convertido, desde hace un tiempo, en una contendiente difícil. Además, nos conocemos muy bien y entrenamos juntas”, dice, Yalennis, sentada en las gradas del Ateneo, junto a su madre Calzada Ramírez y uno de sus cincos hermanos, pocos minutos después de haber concluido su pleito por el oro.

“ Las afectaciones en esa rodilla y en este hombro (le han hecho infiltraciones debido a desgastes de cartílagos) se me han resentido, lo cual me complica más porque yo hago todas las técnicas con el pie derecho.”, explica, señalando los lugares adoloridos. “Y debo cuidarme, para llegar en la mejor forma posible a Londres, donde daré todo por una medalla y entonces retirarme”, confesó la esbelta subcampeona olímpica.

¿El retiro, una posibilidad o una decisión definitiva?: “Así lo he determinado, aunque estoy joven (25 años), las lesiones me afectan mucho, prácticamente he transitado por el judo con esas dolencias a cuesta. Fíjate que la rodilla me la lesioné inicialmente en mi primer evento internacional de nivel, el Panamericano efectuado en Islas Margaritas en el 2004, cuando logré dos bronces (78 kilos y libre).

“Mi compañero en la vida, Frank Camilo Morejón- el receptor del equipo Industriales-también estima que debo retirarme, pues el se preocupa mucho por mi salud “

¿Entonces eres industrialista?: “No. Muchas veces voy a ver cómo juega él, deseo que Frank tenga buenos actuaciones, en eso lo apoyo e igual que el a mí, pero realmente no me gusta el béisbol”.

Entre sus tantos destacados desempeños y medallas, resalta la plata en los Juegos Olímpicos de Beijing, que la convirtieron en la deportista del año en Cuba en el 2008. Poco después de ese resultado, tuvieron que llevarla al quirófano (operación en la mencionada rodilla), lo que provocó su inactividad por más de un año”.

A Yalennis, el prestigioso entrenador Ronaldo Veitia la preparaba en el 2008 para competir en los 70 kilos en la capital china, pero se produjo la baja de la represente en los 78 , por lo cual la holguinera fue “ascendida” con urgencia a ese peso, sólo poco tiempo antes de las pasadas olimpiadas y si no regresó con el oro de esa lid, fue debido a la injusta decisión de los jueces.

Luego de la mencionada operación quirúrgica, Yalennis ha tenido alti bajos en sus resultados, sin lograr una recuperación completa, pero siempre guapa y grande sobre el tatami, y no cesa, a pesar de las lesiones, en la búsqueda de la estelar forma que logró en la etapa previa a los anteriores Juegos Olímpicos.

¿ En comparación con el 2008, como observas ahora el panorama mundial en los 78 kilos? : “En aquella época no conocía prácticamente a ninguna de mis rivales, por mi repentina ubicación en ese peso, tampoco me conocían a mi, pero ahora le panorama es más complejo. Tengo varias rivales de consideración, de EE.UU, Brasil, europeas y asiáticas, pero eso no me quita el sueño…”

Le recuerdo cuando en el 2003, la vimos por primera vez, en el “Cerro Pelado”, y Ronaldo Veitia nos profetizó: “Esa muchachita va a llegar muy lejos”. Yalennis abre más sus grandes ojos y sonríe ampliamente. Rememora aquellos años y cuenta cómo llegó al judo: “En la Melba, mi terruño, el entrenador Guillermo Peña le dice a mi padre Julio Castillo: Ando buscando muchachas fuertes para el judo y mi papá le contesta: Yo tengo una… así entré al área especial en Moa con 11 años de edad, luego a la EIDE (cuatro años), donde logré varias medallas en los Escolares, seguidamente pasé a la ESPA, y conquisté un título nacional juvenil y me captaron para la Preselección del País…”

¿Qué harás cuando te retire?: “Aún no he pensado... De inmediato debo terminar mis estudios de Licenciatura de Cultura Física (cursa el cuarto año). Veremos después… pero ahora lo más importante y todo mi empeño y sueños están situados en Londres. Dígale a mi pueblo, que no sé su color, pero voy por mi segunda medalla olímpica, sentenció Yalennis.

De ella y de su coterránea moense, Yurisleidis Lupetey (57 kilos) depende que en el podio olímpico esté otra vez una judoca holguinera, como sucede desde Barcelona-1992.

Tuesday, March 27, 2012

Hola: Holguín se lució como organizadora del evento y resultados competitivos en el Campeonato Nacional de Judo. Veamos:

JUDOS DE ORO PARA HOLGUÍN

Calixto González Betancourt
calixtogb@gmail.com

judoholguin.jpg Con un sobresaliente desempeño de sus competidores, Holguín se consagró como Campeón Nacional absoluto de Judo, en el torneo del cual fue anfitrión, durante dos largas jornadas, en el Ateneo Fernando de Díos Buñuel, que estrenó su nuevo techado, con este certamen.

Los estelares holguineros Yurisleidis Lupetey (57 kilogramos), Yalennis Castillo (78) y Osmay Cruz (81), primeras figuras de sus respectivas divisiones en el país, se agenciaron una vez las coronas cubanas para ser baluartes en el importante triunfo de su provincia.

Además este territorio logró plata y bronce con Olga Manferrer y Mayelín Zaya, respectivamente, en 70 kilos. Lupetey fue premiada como la mejor competidora de la justa, debido a su amplio dominio y exhibición técnica en todos sus combates (cinco ganados por ippón y otro por abandono de su rival), mientras la otra coprovinciana, Yalennis Castillo, resultó distinguida como la más combativa, pues peleó todo el tiempo con dolores en su rodilla y hombro derechos, debido a lesiones.

En el femenino Holguín fue primera, seguida de La Habana y Santiago de Cuba. Matanzas se impuso en el masculino, escoltada por Santiago de Cuba, La Habana y Holguín, que logró integralmente la mayor puntuación (87) y luego se ubicaron habaneros (85) y santiagueros (74).

Holguín se consagró como Campeón Nacional absoluto de Judo. Fotos: ElderAdemás, de Lupetey y Castillo, las otras medallistas de oro fueron en 48 kilogramos, Maria del Carmen Laborde (Guantánamo); 52, Yanet Bermoy (Cienfuegos); 63, Yaritza Abel (Santiago de Cuba); 70, Onix Cortés (La Habana) y más de 78, Idalis Ortiz (Artemisa)

Junto a Osmay, se coronaron entre los hombres, en 60 el santiaguero Kesumbo Martínez, quien destronó al favorito habanero Antonio Betancourt (plata); 66, Angelo Gómez (Pinar del Río); 73, Ronald Girones (Guantánamo); 90, Asley González (Villa Clara); 100, José Armenteros (Cienfuegos), división que vio caer al bronce a Oreydis Despaigne (Cienfuegos) y en más de 100, Yoandris Hernández (Pinar del Río).

Fue ese último peso el único que no vio competir a su primera figura del país, el camagüeyano Oscar Brayson, quien sufrió una ligera lesión (traúma rodilla izquierda) en un control poco antes del Campeonato Nacional.

Rafael Manso Reyes, Comisionado Nacional y Presidente de la Federación Cubana de Judo calificó de excelente la organización técnica del evento, y los especialistas presentes consideraron de alto el nivel competitivo, no sólo por el desempeño de los consagrados, sino, fundamentalmente, por las demostraciones de judocas jóvenes de varias provincias y la resistencia que les ofrecieron noveles a otros competidores de más experiencia.

Seguidamente el judo cubano se propone concurrir el próximo mes al Torneo Panamericano, en Montreal, Canadá y completar sus cupos olímpicos para Londres-2012.



Thursday, March 15, 2012




Hola: Ya estamos en los meses antesalas de los Juegos Olímpicos. Varios holguineros aspiran a estar en Londres con la delegación cubana. Uno de esos aspirantes es el medallista olímpico y mundial Leonel Suárez, de decatlón, pero ese destacado competidor ha tenido recientemente dificultades con su salud, mientras otros de sus comprovincianos se aprestan a buscar el cupo olímpico. Veamos:

LEONEL SUÁREZ REINICIÓ ENTRENAMIENTOS

Calixto González Betancourt

calixto@gmail.com

Leonel pretende otra medalla

olímpica

Luego de un impass preocupante debido a dificultades con la presión arterial, el decatlonista holguinero Leonel Suárez reinició sus entrenamientos con la vista fija en los Juegos Olímpicos, que en el próximo verano se desarrollarán en Londres, Inglaterra.

Esas afectaciones detectadas durante recientes alistamientos provocaron su ausencia del Campeonato Mundial de Atletismo Bajo Techo, en Estambul, Turquía, donde otro holguinero, el balista Carlos Véliz quedó en el decimotercer lugar (19,60 metros).

Leonel declaró en La Habana que, junto a su entrenador Gabino Arzola, había decidido volver a los entrenamientos, aunque bajo tratamiento médico, después de que su presión arterial se estabilizó.

Este destacado decatleta y el tirador Leuris Pupo son los holguineros que están asegurados para los próximos Juegos Olímpicos, donde Leonel aspira volver al podio, después de su debut bronceado en Beijing-2008 y sus oro y bronce, respectivamente en los dos últimos Campeonatos Mundiales a cielo abierto. También ya está prácticamente asegurada para Londres la judoca Yurisleidis Lupete (57 kilos).

Otros holguineros luchan por el cupo olímpico: el balista Carlos Véliz , que debe lograr una marca mínima de 20,15 metros; los luchadores de libre Katerine Videaux (63 kilos) y Yunierki Blanco (74), quienes pretenden lograr la clasificación en torneos continentales preolímpicos, mientras la judoca Yalennis Castillo (78) casi tiene el boleto, el que debe completar en un torneo canadiense el próximo abril.

La remera Yoslaine Domínguez buscará el puesto en un venidero preolímpico, luego de una base de entrenamiento en Argentina. Igualmente aspiran a la presencia olímpica el voleibolista de playa Sergio González y el futbolista Renay Macblanche.

Disminuyó la lista de posibles olímpicos de Holguín para los Juegos de Londres-2012 con la separación de Kenía Carcasés de la selección cubana de voleibol, debido a indisciplinas, por ausencias a los entrenamientos y con la baja de la preselección nacional, por solicitud propia, del remero Eider Batista.

Monday, March 05, 2012



Hola: Luego de un buen primer tercio, con 19 victorias y 13 derrotas (el calendario regular es 96 desafíos) Holguín jugó con menos eficiencia el segundo de esos tramos, con 12-20 en la actual LI Serie Nacional de Béisbol, que lo hizo descender al séptimo lugar en la Zona Oriental, con 31-33. Junto a tal realidad, algunos cuestionan la verdadera juventud de esa nómina y sus opciones futuras. Veamos:

¿UN EQUIPO JOVEN?

Calixto González Betancourt

calixtogb@gmail.com

Es cierto que Holguín tuvo un buen primer tercio y un deficiente segundo, aunque el descenso realmente comenzó a partir del desafío 25, al iniciarse el 2012, cuando Pinar del Río barrió al plantel nororiental; desde esa fecha el pitcheo y la ofensiva holguinera mostraron evidente declive.

Muy poco pudo hacer la tanda ofensiva holguinera ante el pitcheo de Industriales, que los barrió 8-1, 4-3 y 6-1 en la última subserie, en el Latinoamericano de la capital, donde los Sabuesos se vieron poco combativos.

Mas, se observó otro equipo el pasado domingo en su “Calixto García”, con su cuarto éxito, en igual cantidad de juegos ante Sancti Spìritus, esta vez 7-1, con 10 hits, incluyendo jonrón de Yéison Pacheco, efectivo abridor, en siete entradas, de Carlos Santiesteban y cierre de Pablo Millán Fernández, que se anotó 12 salvamento y regresó al liderazgo de los lanzadores (1,61) en promedio de carreras limpias permitidas..

Por cierto, parece que el mentor Felicio García encontró un abridor en Santiesteban, pues lo ha hecho muy bien en las dos oportunidades que han tenido últimamente en ese rol.

¿Pitcheo Joven?, Por supuesto que sí, le contesté a dos lectores que cuestionaban con la interrogante ¿Hasta cuando ese calificativo? Se referían a los monticulistas, pero otros extienden esa duda a toda la nómina. Ese cuerpo de lanzadores es joven por edad biológica y por años en series nacionales. La única excepción es Juan Enrique Pérez (37 años de edad), que está en su decimotercera campaña, de los restantes el de más edad es Dáikel Labrada (25 años y cuatro series), mientras Juan Alberto Cruz, con 22 años ya está jugando su sexta temporada y Pablo Fernández (21 años) el quinto campeonato. El resto de los lanzadores oscilan entre 19 y 23 años, y de de una a tres series (cuatro novatos), menos Santiesteban (22) que está su sexto torneo, según el Libro Oficial de la LI Serie Nacional y las actualizaciones por altas y bajas.

En ese renglón lo más importante radica en las cualidades que muestran varios serpentineros para convertirse en estelares, algunos ya consolidándose, entre ellos Pablo Millán Fernández y Raimar Navarro, o con porvenir como Carlos González, Yusmel Aguilar y Yaisel Sierra ( 21, 19 y 20 años de edad, respectivamente) y otros más…

Además, en general, la nómina es joven, con dos veteranos añadidos, Quintana (32 años) y del Rosario (31), 14 y 12 series, respectivamente. El resto de los jugadores no sobrepasan los 26 años de edad, con la excepción de Geidys Soler que tiene 28 (cinco series), aunque algunos con experiencia como Yéison (10 series), Lerys (9), Aballe y Manduley (ambos, siete series).

Sin embargo, a los peloteros se les exige con respecto al avance en su rendimiento teniendo en cuenta las temporadas de juego y no la edad biológica, no obstante en la mayoría de las veces esos dos parámetros coinciden, por tanto podemos considerar que este plantel tiene un pitcheo joven, un infield de trayectoria (menos el antesalista) y oficio; jardineros con más experiencia y receptoría aún inexperta. En general, un equipo donde predomina la juventud, con poco andar y mucho por aportar en un futuro inmediato; que necesita fortalecer su ofensiva y enriquecer su reserva (banco). Hasta ahora el mentor Felicio García está aprobando como buen mentor; fallas aparte, de las que no escapan ni lo más reconocidos manageres.

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